Ya he escrito alguna vez que hace muchos años pude lanzar en el Programa Máster del IESE un curso sobre emprender. Esto no les cayó bien a algunos empresarios. Ellos eran directivos de empresas importantes y a ellos los que montaban lo que explicaban que se desarrollaría y se convertiría en una buena empresa no les parecían profesionales serios en el campo empresarial. Además, los que planteaban desarrollar su idea para montar una empresa explicaban que necesitaban dinero para el proyecto y ofrecían entregar una parte importante de la empresa a quien aportase fondos para lanzarla.
No era fácil encontrar empresarios dispuestos a estudiarse cada posible empresa para poner dinero y poder lanzarla. Se me ocurrió crear un fondo de lo que llamamos venture capital para poder financiar el lanzamiento de las posibles empresas planeadas por alumnos y exalumnos que seguían los nuevos temas que se lanzaban en la escuela.
Lanzar un fondo de capital riesgo en la escuela era una novedad internacional
Al final, con gran esfuerzo, conseguimos reunir tres millones de euros entre poco más de diez exalumnos empresarios y contratamos a dos jóvenes, una abogada con experiencia y otra exalumna del Programa Máster y buena conocedora de los temas empresariales. También involucramos a algunos profesores, pero sin pagarles. Lanzar un fondo de capital riesgo en la escuela era una novedad internacional. Han pasado años y afortunadamente ahora hay varios profesores excelentes en los temas de emprender, y cada vez que el fondo de capital riesgo queda todo invertido se lanza otro fondo y ya se han conseguido seis fondos y más de 50 empresas lanzadas. Algunas de las empresas lanzadas por esos emprendedores que fueron alumnos han crecido notablemente y han creado puestos de trabajo (varias empresas más de 100 puestos de trabajo). Esto lleva a pensar que emprender es bueno para los que emprenden, pero es también muy bueno para la sociedad.
El entusiasmo de emprender puede llevar a un cierto autoengaño. El entusiasmo de los emprendedores les dificulta ver los problemas que pueden ocurrir. Los profesores de emprender hemos de ser muy positivos y ayudar a nuestros alumnos a mejorar sus proyectos, no a anularlos. Muchos alumnos que han emprendido con éxito han dicho que ellos están dispuestos a ayudar a alumnos que quieran emprender y les guste su proyecto y hay unos cuantos casos que han funcionado muy bien y han repartido el éxito entre un buen grupo
Afortunadamente, el tema de emprender se ha convertido en una dedicación excelente para los emprendedores y para la sociedad. Todas las escuelas de dirección de empresas le han dado importancia al tema de emprender, y se entiende muy bien que no es nada fácil descubrir nuevas oportunidades. Hay cursos relacionados con emprender en las escuelas europeas, en las americanas, en las chinas, en las latinoamericanas, en el este de Europa, en todo el mundo.