IPC

Son tres décimas por encima de la tasa que se había mantenido en los tres meses anteriores

Después de tres meses consecutivos con la inflación manteniéndose en el 3,2%, en julio ha repuntado tres décimas hasta situarse en el 3,5%. La guerra de Irán tiene sus efectos, aunque limitados por los dos paquetes de medidas que el Gobierno ha adoptado desde que estalló el conflicto, el último todavía en vigor hasta finales de septiembre.

Son los combustibles y la electricidad los que han impulsado este aumento de la inflación en julio, y aquí se nota, por un lado, que se van retirando gradualmente las medidas de ayuda en estas áreas, como también el aumento del precio del petróleo. En este sentido, se nota el impacto de la oscilación de la cotización del barril de Brent. El mes arrancó con el barril de Brent en los 72 dólares, pero la rotura de la frágil tregua pactada provocó un aumento progresivo que ha llegado estos últimos días a los 84 dólares. Malas noticias en este periodo del año de plenas vacaciones y, por tanto, de más consumo de gasolina.

En el dato adelantado que ha facilitado hoy el INE no desglosa por productos, pero sí que señala que el precio de los productos energéticos ha aumentado un 9,4% en julio, lo que supone casi tres décimas más que el mes anterior.

Por otro lado, la inflación subyacente, la que no tiene en cuenta ni energía ni alimentos frescos, también ha aumentado una décima hasta situarse en el 3%. Una pista que podría indicar que la tensión inflacionista se está extendiendo a otros factores más allá de los energéticos.

Desde el Ministerio de Economía destacan, sin embargo, los efectos que han tenido las medidas adoptadas, que calculan que han reducido en un punto la media de la inflación en los últimos meses, es decir, que el plan de respuesta habría amortiguado más de un 60% la subida de los precios por el shock externo que supone la guerra de Irán.

Lo cierto es que cuando finalmente, a principios de año, la inflación entraba en la zona deseada, el entorno del 2%, estalló el conflicto y disparó los precios, aunque de forma contenida. Los dos paquetes de ayudas que aprobó el Gobierno, el último todavía en vigor hasta el 30 de septiembre, aunque de forma decreciente, han permitido mantenerse en el 3,2% durante los últimos tres meses hasta este 3,5% en julio.

Al cabo de tres semanas de estallar la guerra, el Gobierno aprobó un primer paquete de medidas, tanto sectoriales como de reducción del IVA de los carburantes y la electricidad, para limitar su traslado a los precios. Este paquete fue renovado el 30 de junio, pero ya eliminando algunas medidas y con otras que se aplican de forma decreciente hasta finales de septiembre.

Para los próximos meses, todo dependerá de la evolución del conflicto, aunque la previsión señala un aumento progresivo de los precios, y que algunos analistas creen que podria llevar a una inflación del 4% en agosto.