Conflicto laboral
El paro suma entre 150 y 170 vuelos cancelados, 18 solo este jueves, mientras empresa y trabajadores llevan sin reunirse desde el 24 de julio
La huelga indefinida de Groundforce en el aeropuerto de Barcelona entra en su segunda semana con una afectación creciente y después de que la avería eléctrica registrada ayer en la torre de control complicara todavía más una operativa ya tensionada por el conflicto laboral. Unas 3.000 maletas permanecen retenidas en las instalaciones aeroportuarias y entre 150 y 170 vuelos han sido cancelados desde el inicio del paro, el pasado 4 de agosto, según los últimos datos facilitados a La Vanguardia por un representante de los trabajadores. Solo este jueves se han registrado otras 18 cancelaciones de vuelos, siendo el grupo Lufthansa uno de los más perjudicados.
En este contexto, recuperar el equipaje se ha convertido en una auténtica odisea para los pasajeros de la veintena larga de compañías atendidas por Groundforce. Las esperas ante unos mostradores de reclamación desbordados llegan a superar las cinco horas para conseguir localizar las maletas, en el mejor de los casos. La acumulación de equipajes y las largas colas están dejando una de las imágenes más complicadas de este verano en El Prat y multiplicando las críticas ante un conflicto que, por ahora, no tiene visos de solución.
“La dirección de la empresa sigue sin sentarse a negociar. La última vez fue el 24 de julio y no entendemos la situación. No estamos pidiendo dinero sino cuestiones que afectan a nuestra seguridad y salud”, argumentaba a La Vanguardia Juan Navarro, miembro de CGT de Groundforce, el sindicato convocante.
La huelga afecta a actividades esenciales para la operativa de las compañías, desde la facturación y el embarque hasta la coordinación de los vuelos y la carga y descarga de equipajes. Los trabajadores denuncian falta de personal, sobrecarga de trabajo, turnos abusivos, exceso de rotaciones y deficiencias en la formación. “Desde que cambió la dirección de la empresa aquí en Barcelona hace un par de años, el número de bajas por estrés se ha duplicado”, asegura Navarro. Una situación que, según explica, está detrás de que el conflicto se haya concentrado en El Prat, pese a que Groundforce presta también servicios en aeropuertos como Barajas, Palma de Mallorca, Valencia o Ibiza.
La huelga ha provocado ya la cancelación de entre 150 y 170 vuelos
De momento, la huelga, secundada por una plantilla de 1.175 trabajadores, continúa convocada con carácter indefinido y sin avances.
Groundforce, perteneciente al grupo Globalia, presta los servicios de asistencia en tierra a cerca de una veintena de compañías. Entre ellas figuran Air Europa, Air France, KLM, Turkish Airlines, Qatar Airways, Etihad Airways y las aerolíneas del grupo Lufthansa, una de las más afectadas. El grupo alemán habría desplazado incluso a Barcelona a uno de sus máximos responsables hace dos días para abordar la situación, según fuentes sindicales, aunque por el momento el movimiento no ha servido para desencallar el conflicto.
La protesta coincide además con uno de los momentos de mayor actividad del año en El Prat. El aeropuerto recibió 5,87 millones de pasajeros en julio, un 6% más que un año antes, y gestionó 35.886 operaciones, un 6,6% más, según los últimos datos de Aena. La elevada ocupación de los vuelos en agosto dificulta además encontrar alternativas para los afectados por las cancelaciones.