GAM, la multinacional asturiana especializada en soluciones de alquiler de maquinaria, cerró 2025 con un resultado récord de 6,5 millones de euros, un 50% más que lo que anotó en 2024. La cotizada también consiguió que sus principales magnitudes se colocaran en máximos gracias a que logró reforzar su perfil financiero apoyándose en la rentabilidad, la disciplina inversora, la generación de caja y el desapalancamiento.

La compañía fundada en 2003 alcanzó así el ejercicio pasado 316,1 millones de euros en ingresos, un 4% más que los 304 millones de 2024. Asimismo, elevó su resultado bruto de explotación (ebitda) recurrente hasta los 87 millones de euros, un 8% más en términos interanuales.

GAM señala en la publicación de sus financieros, dada a conocer este martes, que la mejora de la rentabilidad se refleja de forma especialmente clara en el margen. La compañía asturiana elevó su margen ebitda en 1 punto porcentual, hasta colocarlo en el 28%. Un avance conseguido gracias a su mayor eficiencia operativa y a la evolución del mix hacia actividades con mayor recurrencia y valor añadido. Esta mejora permitió a su vez que el ebit se situara en los 28,5 millones de euros.

Así, la empresa dirigida por Diego García Pastor redujo su endeudamiento un 8%, hasta los 276,9 millones de euros y recortó su apalancamiento, ya que la deuda financiera neta del grupo equivale ahora a 3,2 veces el ebitda, frente a las 3,5 veces a cierre de 2024.

GAM redujo su inversión total un 6% el pasado ejercicio, hasta los 50,6 millones de euros, pese a optimizar el gasto en maquinaria y situar el capex neto en este ámbito en el 53% del ebitda. Según la compañía, esta evolución permite reforzar la generación de caja y avanzar en la reducción del apalancamiento financiero.

En este contexto, la planta de refabricación REVIVER desempeñó un papel clave al reacondicionar cerca de 430 máquinas durante el año, consolidándose como una palanca de crecimiento con menor intensidad inversora, al optimizar el uso de los activos y prolongar su vida útil.

"2025 ha sido un año de consolidación del modelo. Hemos logrado crecer, incrementando el margen EBITDA hasta el 28% y mejorando en un 50% el resultado, al tiempo que invertimos con mayor disciplina —reduciendo el CAPEX un 6%— y disminuimos el endeudamiento un 8%. Esta combinación refuerza la solidez financiera del Grupo y nos permite seguir creciendo de forma sostenible", comenta de los resultados el director financiero de GAM, Antonio Trelles.

Diversificación

El año pasado, la empresa que opera en ocho países mantuvo un reparto equilibrado de sus ingresos en sus tres principales áreas: alquiler y servicio, que representó el 37%, distribución y postventa el 36%, y los servicios recurrentes de largo plazo el 27%. La empresa explica que esta distribución de la facturación " reduce la dependencia de un único motor y permite amortiguar mejor los cambios de ciclo, reforzando la resiliencia del Grupo en entornos económicos adversos".

Con este mix, su negocio de servicios recurrentes de largo plazo avanzó un 10%, hasta 86,8 millones de euros, apoyado en una cartera contratada cercana a los 280 millones de euros y en una tasa de renovación superior al 90%, lo que aporta visibilidad y estabilidad a la facturación futura. Por su parte, distribución y postventa alcanzó 112,6 millones y alquiler y servicios se situó en 116,7 millones, consolidando una contribución equilibrada al crecimiento del ejercicio.