Laboral

La decisión se tomará en octubre, pero si gana, la vicepresidenta no tomará posesión hasta octubre del 2027.

El Gobierno español propone a Yolanda Díaz para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Es una posibilidad sobre la que se estaba especulando en las últimas semanas, especialmente por la dedicación que la actual vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo estaba desplegando en el ámbito de esta organización, y hoy se ha hecho oficial. Un anuncio que la vicepresidenta había anticipado previamente a los agentes sociales.

Lo ha anunciado el presidente del Gobierno en redes sociales, afirmando que “es un honor anunciar la candidatura de Yolanda Díaz para dirigir la OIT. Por primera vez, una mujer y nuestro país estarían al frente de esta institución fundamental para la defensa del trabajo digno y la justicia social”. También ha añadido que Díaz es una excelente candidata porsu experiencia y su vocación de consenso.

Si resultara elegida, Díaz sería la primera española y también la primera mujer en dirigir la OIT, una organización de Naciones Unidas especializada en el mundo laboral, que reúne gobiernos, organizaciones empresariales y sindicatos. La decisión la ha tomado después de una reflexión que ha llevado a cabo en las últimas semanas, y consciente de que será difícil conseguirlo. Puede contar con el apoyo del mundo sindical, pero le costará más conseguir el de las patronales; y la posición de Estados Unidos jugará previsiblemente a favor de la continuidad del actual director general togolés.

En junio, en una intervención en la OIT en Ginebra, declaró que la organización estaba en crisis, apuntando de manera indirecta a una necesidad de renovación. Poco después aparecieron las primeras informaciones apuntando a una posible candidatura, que ahora se ha confirmado.

Hoy, al anunciarse oficialmente la candidatura, Díaz ha afirmado en redes sociales que “necesitamos una OIT fuerte, moderna, del lado de las personas trabajadoras, de las empresas, que impulse los derechos de las mujeres y defienda con pasión el multilateralismo y los grandes acuerdos para el siglo XXI”.

Por el momento son dos candidatos a dirigir la OIT, ella y el actual director general, el togolés Gilbert F. Hounbgo, a quien desde el ámbito sindical han criticado por un acercamiento a las tesis del presidente norteamericano, Donald Trump. En todo caso, la decisión la debe tomar el consejo de administración de la OIT en noviembre de este año, aunque el elegido no tomará posesión hasta octubre del 2027. Fuentes próximas a Díaz han indicado que la ministra seguirá en su cargo durante este plazo, porque es compatible la candidatura con el ejercicio del ministerio.

El Consejo de Administración lo forman 56 miembros: 14 representantes de los sindicatos, 14 de las patronales y 28 de los estados miembros.

El próximo director o directora general de la OIT se encontrará con un panorama difícil, una organización en crisis económica y política. Económica, porque Estados Unidos, el segundo mayor donante, ha interrumpido los pagos, con lo que deja en peligro el presupuesto indispensable para su organización. Fuentes próximas a la OIT explican por estas dificultades los gestos del actual director general de acercamiento a Donald Trump, para intentar salvar el presupuesto. En este terreno de buscar más financiación, ofreció el puesto de número dos a un miembro de la administración Trump, Sheng Li, pero lo suspendió en el último momento por el retraso en los pagos de Washington. Y crisis política, porque el debate sobre el multilateralismo también se ha trasladado a esta organización, y será uno de sus puntos centrales en los próximos años.

Desde los sindicatos españoles ven positiva la candidatura de Yolanda Díaz. “Es posible que gane y sería positivo por su capacidad para buscar consenso y para afrontar la batalla del multilateralismo, que está siendo muy cuestionada”, cuenta Jesús Gallego, secretario de Política Internacional de UGT.

Con esta candidatura, España aspira a obtener puestos destacados en tres instituciones internacionales. A Díaz, se le añade la candidatura del ministro de Agricultura, Luis Planas, para dirigir otra organización de Naciones Unidas, la FAO, encargada de la alimentación y la agricultura; y, por supuesto, un alto cargo en el BCE aún por definir al que aspira España después de que el vicepresidente Luis de Guindos terminara en mayo su mandato de ocho años como vicepresidente del Banco Central Europeo.

El Gobierno no ha definido su objetivo en este terreno, pero uno de los nombres que suena es que presenta al anterior gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, como candidato a presidente del BCE. No hay decisión tomada, pero lo cierto es que Hernández de Cos tiene una alta valoración entre los economistas.